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TEORÍAS EXPLICATIVAS DEL JUEGO DE AZAR CON APUESTA

por Carlos Villoria

 

 

El presente artículo está dirigido a profesionales, siendo parte de una  revisión sobre las teorías y modelos explicativos del juego de azar con apuesta (tesis doctoral, Villoria, 2005), incluyendo finalmente una nueva propuesta para entender el pensamiento del jugador desde un punto de vista integrador (Villoria, 1998-2006). A continuación se resumirá pudiendo acceder al texto completo accediendo al documento pdf (pinchar aquí).

Artículo para profesionales

 

En la actualidad, hay muchos aspectos controvertidos relacionados con los juegos de azar con apuesta, sin apenas unanimidad en la tipología de los juegos ni en la taxonomía del jugador. Esta situación actual seguramente esté debida a la gran variedad de juegos, a la disparidad de jugadores y a los múltiples factores implicados. Sin embargo, gran parte de esta desavenencia está causada por las distintas escuelas de la Psicología que han ofrecido teorías explicativas según sus propias orientaciones.

 

Tanto las teorías psicológicas como las biológicas poseen a su vez perspectivas dispares que resulta un escollo a la hora de pretender unificarlas. Pero afortunadamente la información que poseemos en la actualidad, tras más de 40 años de investigaciones, nos permite dar una visión amplia y ecléctica, ofreciendo un punto de vista integrador.

 

Actualmente la mayoría de los estudios sobre la etiología del juego ofrecen posturas comunes a la hora de afirmar que los factores biológicos, psicológicos y sociales interactúan, con mayor o menor peso, en cualquiera de las fases del juego. [….]

 

Desde el punto de vista biológico, podemos hablar de tres principales líneas de investigación centradas en la alteración fisiológica, en los efectos mediados por uno o más neurotransmisores y en la comprobación de la eficacia de ciertos fármacos. Cada uno de los procedimientos parte de posturas teóricas contrapuestas con distinto grado de soporte empírico. [….]

 

Hasta la fecha, el tratamiento psicológico resulta ser el más conveniente, aunque también depende de los diferentes enfoques, difícilmente comparables, enmarcados en dos grandes corrientes, la psicodinámica y la cognitivo-conductual.

 

Desde las posturas conductistas se continúa subrayando la importancia de los procesos de reforzamiento. En este sentido la presencia de un incentivo económico resulta fundamental en las etapas iniciales (Morán, 1970). Este incentivo externo resulta necesario pero no suficiente para explicar la conducta de juego, siendo los incentivos internos los verdaderos elementos reforzantes de esta actividad lúdica (Brown, 1986). Al igual que ocurre con otras dependencias, parece que el inicio de la conducta de juego estaría reforzado positivamente, mientras que con el transcurso del tiempo resultaría  controlada por reforzamientos negativos. [….]

 

Robert y Botella (1995) postulan que las personas caracterizadas por determinados estilos cognitivos, tales como el pensamiento mágico (esperar que el dinero conseguido en el juego solucione todos sus problemas) y tendencia a fantasear (verse a sí mismos como admirados por sus ganancias), tendrían una mayor probabilidad de crear adicción hacia el juego, sobre todo si una vez que han empezado a jugar se ponen en marcha los factores que lo potencian.

 

Actualmente, el pensamiento irracional o las distorsiones cognitivas resultan ser los factores psicológicos más determinantes en la explicaciones correspondientes al mantenimiento del juego patológico, sin haber hallado aún los efectos reales sobre las fases de iniciación y posterior desarrollo del juego social. Estos errores cognitivos estarían ligados a cualquiera de las prácticas relacionadas con los juegos de azar (Ladouceur et al., 1991) siendo los responsables de ciertas actuaciones aparentemente incomprensibles.

 

En la actualidad, gran parte de los esfuerzos científicos se están centrando en el pensamiento del jugador, según tipos de juegos y formas de jugar. Este campo de actuación puede que resulte definitivo aunque son muchas las trabas que aun debemos superar.

 

Por lo anteriores motivos, el punto de vista cognitivo-conductual resulta ser el más conveniente a todos los niveles, enmarcándose en esta disciplina gran parte de los autores interesados por el juego, cuyo avance augura prometedores hallazgos a muy corto plazo.  [….]

 

En cuanto a la psicología conductual y cognitiva, la proliferación de estudios resulta casi imposible de enumerar, pero seguramente resultan ser los más prósperos.

 

La reciente unificación de criterios y conocimientos está dando lugar a importantes modelos integradores, elaborados desde la vertiente cognitivo-conductual. Según la mayoría de estos modelos multicausales, la conducta de juego vendría determinada por la presencia de factores biológicos, sociales y psicológicos, de riesgo o protección, que explicarían la evolución del comportamiento de juego.

 

A continuación, se repasaran algunos de estos modelos, bajo tres epígrafes según la perspectiva ofrecida por sus autores.

Durante la década de los 80, surgieron distintos modelos centrados en aspectos fisiológicos, por entender que el jugador lo que busca realmente son experiencias que le produzcan un aumento en su activación fisiológica. [….]

 

Jacobs (1986) define una adicción como un estado de dependencia adquirido a través del tiempo por su propia predisposición en un intento de mitigar el estrés crónico. Esta predisposición vendría determinada por un factor  de naturaleza fisiológica (estado psicofisiológico aversivo para el sujeto) y otro de naturaleza psicológica (sentimientos de inferioridad, incapacidad, rechazo).

 

En la teoría general de Jacobs, la preocupación adictiva, como puede ser el juego, sirve al individuo para encontrar un escape de la realidad dolorosa, a través de estados disociativos que producirían todos los comportamientos adictivos. Esta alteración psicológica sería la meta común, y reforzaría la conducta, jugando un papel esencial  en el mantenimiento de la adicción.

 

Gupta y Derevensky (1998a) presentan un estudio donde examinan este modelo en el caso de los jóvenes jugadores. El modelo propuesto incluye cinco variables latentes (predisposición fisiológica, predisposición emocional, necesidad de escapar, comorbilidad adictiva y conducta de juego). Al tratarse de constructos teóricos sugieren su medición a través de varias escalas, incluida el DSM-IV-J para medir la conducta de juego en los jóvenes sometidos a estudio. [….]

 

Kusyszyn se basa en Anderson y Brown (1984) para entender el juego como una actividad excitante, por lo que el jugador confirmaría su existencia disfrutando de la sensación de ganar y del sufrimiento por perder. Ambas sensaciones producen una tensión que resultaría ser un motivo para jugar y una posible causa de la adicción posterior.

 

Este autor defiende que el jugador habitual lo hace de forma voluntaria seleccionando un tipo de juego y una forma de jugar, asumiendo las pérdidas puesto que jugar con dinero no supone conseguirlo, sin embargo, sí disfruta continuamente de las sensaciones producidas al apostar, confirmando su propia existencia. Pero además afirman su propia identidad al sentir siete aspectos relacionados con el juego (libertad, autonomía, deseo, elección, acción, identidad y responsabilidad). [….]

 

Otro de los modelos considerados “motivacionales”, es el llamado “Estilo de Vida” de Walters (1994). Este modelo tiene su origen en tres orientaciones teóricas: la teoría del aprendizaje, el interaccionismo cognitivo y la filosofía existencial. [….]

 

El primer modelo considerado integrador surge a partir de los trabajos de Sharpe y Tarrier (1993). Estos autores pretenden reunir distintos elementos con el objeto de establecer un modelo cíclico de la conducta de juego basado en complejas interacciones entre aspectos fisiológicos, cognitivos y conductuales cuya asociación con el juego correlacionaría significativamente.

 

Este modelo está basado en los principios del condicionamiento  clásico e instrumental, ya que el sujeto establecerá rápidamente dos contingencias, una continua, entre su conducta de juego y el incremento del arousal reforzamiento, y otra discontinua, referida a los resultados del juego. La combinación entre juego, arousal y ganancias intermitentes explicaría  la adquisición y el mantenimiento al incrementar la conducta de juego para conseguir mayores niveles de arousal y repetir ganancias. Estos tres elementos se asociarían rápida y progresivamente, surgiendo sesgos cognitivos directamente relacionados con el juego. [….]

 

Tras examinar los distintos modelos sobre la etiología del juego, principalmente el patológico, podemos concluir que no existe un claro mecanismo que explique por qué las personas pueden desarrollar una conducta patológica, diferenciada según la presencia de trastornos previos. [….]

 

Ante la necesidad de un modelo integrador de componentes motivacionales que explique el juego de azar con apuesta como un comportamiento propositivo, Villoria (1998, 2005) propone una nueva fórmula explicativa llamada “Modelo de Componentes Motivacionales del Juego de Azar con Apuesta”(MCM), que describe una compleja representación cognitiva vinculada a los juegos de azar, atendiendo a las creencias y a las valoraciones inmersas en esta actividad Villoria, C., GonzálezMarqués, J y MartínezArias, R. (2006).

 

Este modelo parte del convencimiento de que el comportamiento de juego es una conducta motivada que resulta de la combinación del valor del objeto-meta y de las estimaciones. Tras una importante investigación se pudo demostrar la validez explicativa y predicitiva del modelo, remitiéndose a factores causales del comportamiento de juego a través del ensamblaje cognitivo entre el componente expectativo y el valorativo. [….]

 

En definitiva, esta última línea de investigación impulsada por Villoria aporta nueva información sobre aquello que nos interesa cuando jugamos; sobre la importancia del valor personal del dinero y, de las sensaciones al apostar; sobre el valor subjetivo hacia estos juegos; sobre nuestra conciencia de jugador; sobre las estimaciones generales referidas a los juegos de azar con apuesta; y, sobre cómo nos influyen todas estos determinantes en nuestro comportamiento de juego.

 

Citas bibliográficas

 

- Villoria, C. (2005). Modelo de Componentes Motivacionales del Juego de Azar con Apuesta: Fundamentación y Valoración Empírica. Tesis Doctoral. Madrid: Ed. UCM.

 

- Villoria, C., González-Marqués, J y MartínezArias, R. (2006). Un Nuevo Análisis Cognitivo del Pensamiento del Jugador: Componentes Motivacionales en los Juegos de Azar con Apuesta. Revista Española de Motivación y Emoción, vol. 9, 22.